miércoles, 26 de noviembre de 2008

La causa y lo causado

¡Oh, antorcha del universo!
Anoche tu luz estaba ausente de nuestro círculo.
Di la verdad, ¿dónde estaba anoche la antorcha de tu rostro?
Mira nuestro corazón, que deseoso de verte
dejó de ser, pero no cesó en la búsqueda del Ser.
¿Dónde estaban anoche tu tienda, tu gente, tu tropa y tu luna?
¿Dónde tu reino en el cual, descubriéndose, se mostró tu hermosura?
Donde anoche te hallabas, se que hoy será lugar de tristeza.
como mi corazón, mezquita de tribulaciones.
Lamentándome vagué anoche sin tregua hasta el alba.
Sin dormir ni descanso, vi llegar la mañana.
Tú eres la luz y nosotros y el universo todos somos tu sombra.
¿Quién ha visto la luz separada de la sombra?
A veces ésta junto a ella se encuentra, a veces en ella se diluye.
A su lado es Dios, diluida en ella es la unión.
La sombra agarra fuertemente la luz con la mano de la búsqueda
para que, al reducirse, la luz de Dios atraiga a Dios.
Las razones de la separación y unión de sombra y luz
son infinitas y difíciles de explicar, aunque muchos apoyarán.
La luz es la causa y todo lo causado es su sombra;
sin causa solo existe Dios que de todo es la causa.
La causa y lo causado, uno para otro, son espejos.
El que no sea semejante al espejo, no verá el espejo.

Yalad ud-Din Rumi, siglo XIII