domingo, 28 de diciembre de 2008

Todo Corazón, todo a Pulmón

Es difícil mantener el rumbo fijo
cuando es el compás parte de ti,
cuando es tú corazón quién respira imantado
el que dicta de la vida el rumbo y la marcación.
Ruta que es el propio Camino quién la determina,
como el aire que solo sopla si es desde tu pulmón.
Dudas, certezas, ¡maldita sea la correcta decisión!,
voces lejanas, extraños recuerdos que cercenan bocanadas de ilusión.
Sentimientos que vuelven a zarpar entristecidos
por la real gana del Destino inmortal
que impone su criterio sin preguntar
frente a tanto corazón necesitado de amar.
Sopla aire, mitad viciado, mitad libre
desde pulmones que logran aspirar sin sollozar
entre músculos, miradas y sentimientos en la piel
que demuestran que la vida así es,
incertidumbre.


Todo corazón, todo a pulmón…

viernes, 26 de diciembre de 2008

Los viejos abrazos

Azota recio, golpea vibrante el temporal de viento y mar.
Tenebrosa, la lluvia azota ciega como cortina del mal
ocultando nubarrones que ciegos acuden sin piedad
de la mano de truenos y rayos como timbales y fogonazos
que aturden las voces de este pequeño mortal.



Minúscula gota, trémula y temerosa del ancho Mar
masa y cúmulo de sus vencidas hermanas en el viejo andar,
abandonadas en la fútil determinación que dicta la terrible inercia
poderosa señora que domina en su fuerza de absoluta impiedad.
Golpea el viento, agujas líquidas se clavan en el cristal,
recibo los golpes sin verdadera respuesta cabal
ante la vida soberbia, sabedora de su furia mortal.

Palpita el corazón, bombea sangre, arde al final,
mi gota que hierve, ya es vapor de verdad.
Asciende, me sube tras la nube donde brilla sin maldad
un sol que reina, que gobierna el reto del ser, la verdad del estar,
sin más sonríe y asciendo, me alejo del mal.
Viejas nubes que aturdían, ahora húmedos hisopos son sin más
una sonrisa que nace, una chispa que brota y la nube arde.
Maldita lluvia que huye, cobarde el viento que se inmola.
Rayos alumbran sobre las vencidas hermanas que son recibidas
en mi reino donde eternos perviven ya listos los viejos abrazos,
los que a todos reciben desde una rada oculta entre alguno de los siete mares.


Yo, el Rey de las Islas Escindidas

lunes, 22 de diciembre de 2008

El Sueño verdadero.


Almas de sonrisas que pregonan desde su profundo ser
la verdad de los viejos vientos que eternos soplan seguros,
mientras desde Oriente traen el polvo de duna que roza la piel
de las almas que creen y siempre despiertas sueñan con él.

Sonrisas despiertas imaginan enormes caravanas en el lejano Damasco
donde ya viejos visires, que buenos al fin se convirtieron
abren con escolta y honores el paso a la eterna caravana de la imaginación
que ha tiempo partió desde las tierras donde brotó la Revelación.


Entre viejas dunas perdidas bajo el tímido pensamiento
se esconde la forja del verdadero movimiento
que trasplantará la Vida plena por la plena Vida.
Donde los ojos de tu alma podrán ya para siempre
ver que lo posible solo reside en creerlo realmente,
sentir a la cresta de la ola como pura nieve ardiente,
sentir las oscuras sombras como apasionantes secretos por descubrir
abriendo tus ojos enormes tal que portentosos faros de luz clara
como así será tu mirada, tan pura como lo será tu vida.

Almas de sonrisas que pregonan desde su profundo ser
la verdad de los viejos vientos que eternos soplan seguros.
mientras desde Oriente traen el polvo de duna que roza la piel
de las almas que creen mientras despiertas sueñan con él.


Felices los sueños, que de ellos somos dueños

aunque no sepamos cómo, ni cuándo, ni por qué.

Felices los tengas, felices los cumplas hasta el fin de los tiempos.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Delta. (Para Inés)


Soles y mares que trascienden tus ojos
serenos y sin mancha sobre el nácar de tu risa,
contagioso canto de luz sonora,
transformador del bravo huracán en suave brisa.

Mientras recorro su esférica vida con calma y sin prisa
brillos sin orden despuntan fugaces
que me atrapan sin ruido, trampa, ni artificio
volcando en mi mente la imagen del sueño
sin otro influjo que el de tu delicado embrujo,
puro embeleso, cual mago prestidigitador,
virtual destructor del tenebroso engaño.


Soles exhaustos que calientan mares,
mares ardientes que reflejan soles,
ojos ansiosos que inventan luces
dibujando ríos que inundan un mar
entrelazando fuego, agua, aire y tierra,
desdibujando quién desemboca en quién.
Si mi boca en tu ser o tu ser en mi boca.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Duda terrible, Muerte virtual

Tímido como tantas otras veces la observaba agazapado entre aquél par de montones de libros que me protegían como dos almenas de los mortales flechazos que inconsciente buscaba. Un castillo que deseaba demoler, poder entregar mi voluntad a semejante asedio imaginario.

Miraba, concentraba mis retinas sobre aquellos párrafos, verdaderos almacenes de historias adictivas para alguien como yo, pero no podía lograr que ningún nervio óptico, visual, táctil lo consiguiera; el mero sonido del roce de su abrigo sobre el jersey oscuro me producía el total desconcierto del huracán que asoma sobre la orilla en pleno Trópico.


Mi atribulado pensamiento, revolucionado como un disco duro en plena actividad laboral, giraba, volteaba, sufría, dudaba mientras enviaba preguntas a mi conocimiento, quería saber si ella se daba cuenta de aquella situación, de aquel sufrir en silencio, si le causaría risa por tal estado de tormento divino producto de una pasión en una dirección, pero que su intelecto percibía en un solo sentido. Pasión imaginada en mi propia ensoñación, pasión secreta que a gritos de puro silencio no lograba hacerse oír.


Me decido, elevo la mirada sobre aquellas dos almenas de viejo papel gastado por manos y ojos anónimos que los devoraron durante años y que no eran conscientes de su militar cometido actual ante aquella débil incursión visual sobre el deseado contrincante. De un golpe seco caen mis ojos tocados de otra herida mortal, abatidos como el corazón que los mantiene vivos; ese tipo de abatimiento que hace a un corazón que, en vez de detenerse, palpite con la pura frecuencia de resonancia a punto de hacerlo estallar. Fue un rayo disparado desde su mirada serena, azul como los mares de mi propia imaginación batiendo los blandos acantilados de esta piel sin valor alguno ante su mayestática presencia.

Se acerca. Un beso, casto, en la mejilla, un adiós. Yo herido en aquel combate. ¿Y ella no?

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Silencio


Silencio en esta madrugada,
silencio entre viejas miradas
de ojos evasivos que se saben desconocidos,
inexplicables como olas de lejanos temporales
que rompen sobre las cercanas rocas de mi piel.

Aturdidos pensamientos en la perenne soledad
que rodea a las dudas sobre el verdadero camino
entre gritos silentes que empujan hacia ningún lugar
pues no conocen otro modo que comportarse así en un puro gritar.


Buscando la verdadera luz, la verdadera razón
las miradas aturden el corazón cambiando el latido,
volteando el ritmo de la calma por el de la desazón
sin rayar la lógica que desbarata la pura explicación
del sentimiento que se pierde, pues es ese desconocido
elemento químico, eterna meta del viejo alquimista
el que rige tal destino sin dejar espacio libre a la sencilla razón.

Miradas entrecortadas por la pura respiración.

Un sueño, pura imaginación de lo que nunca podrá ser real.