viernes, 16 de enero de 2009

Lágrimas de paso


Hay montañas que crecen sobre arenas
recogidas por el viento ardiente del sur.
Rocas, entre tierra mezclada bajo raíces natales
que al lagrimeo cenital despiertan en sueños


Montañas de orgullo que se saben erguidas
como senos, suaves y excesivos en su insultante juventud
mirando a un cielo al que demandan infinitas estrellas
que los rodeen entre los tules oscuros de la noche venidera.

Montañas andantes, ciegas y trashumantes
como rebaños de viejas reses al amo expectantes.
Sin el trozo de tiempo, el segundo esperado
que permita a sus mentes mirarse desde el otro lado

Viajan las nubes empachadas de lluvia que prometen sembrar
sus laderas de aguas limpias que no buscan quedar.
Aguas vestidas de lágrimas que albergan tesoros en su andar
aguas, millones de lágrimas que como vienen así se marcharán.

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1 comentario:

menina dijo...

Y la montaña reza el credo de su infinita paciencia

besos

Menina