jueves, 12 de marzo de 2009

Cielos de Soldados

Cielos de soldado en inertes tardes de guardia
bajo nubes de tedio invisibles que ocultan el Sol
estrella helada y sin ganas de brillo tras minutos sin fin
alumbrando rostros enjutos por escasos y faltos de ingenio.

Rasgan las manos una guitarra sin cuerda ni acordes
mientras se adentran sin permiso desconocidas voces
entre alveolos faltos de oxígeno que intercambiar
a una vida como la silla que sin más, sola se mece.

Balas metálicas sobre ruedas penetran sin piedad
en la ciudad interior del futuro sin tregua ni demora.
Tiempos que mueren sin forjar lo que dicen desear
mientras extrañas sombras susurran un si fuera…

Caen las luces del sol y acaba la guardia del soldado.
Ambos dejan sus lugares plenos de mil silencios compartidos
Hasta el siguiente tiro, hora y señal que tácitamente han pactado.
Sol y soldado, fuego vivo entre silencios contenidos
.

3 comentarios:

Diego González dijo...

Muy bueno che!

Armida Leticia dijo...

Coincido con Diego, bellas palabras, cálida imagen, hermosa música.

Saludos.

Alicia María Abatilli dijo...

Esa guitarra está buscando la melodía que las manos quieran darles, el silencio no será tal, regresará en luz.
Excelente poema.
Tiene una fuerza indescriptible.
Un abrazo.
Alicia