sábado, 30 de mayo de 2009

La carta, su rumbo, tu compás.

Brumas enfrentadas por el cálido sol que tímido lo intenta
ante el frio océano incrédulo e incapaz de creer en su propia negación.
Silentes y ciegos que reducen de tu nave el andar mientras tiembla su enfilación
al clavarse el miedo entre las cuadernas que protegen amadrinando tu corazón
de cualquier bajío o nave que en corta y fatal distancia sea en un instante descubierta.

Campana tañendo a ritmo como la vieja consciencia que te mantiene a flote
tal que la nave de la pura realidad largando el cabo de la vida entre penoles
atrapeándote sin retorno, amarrando tu nave a la suya para la Eternidad
Partiendo mares falsos, quebrando vendavales ciegos sin temor y duda,
remolcando la Realidad al sueño y el sueño a la vieja Realidad.



Ya sopla el viento, ya se atisba la verdad.
Océano y sol entre veredas de espuma y sal
vertebrando invisibles tu navegar
Sueño y Realidad unidas en la vieja batalla vital
del equilibrio entre la carta, su rumbo y tu compás.

De una tarde bajo la bruma en la playa de San lorenzo (30/v/09)

1 comentario:

Armida Leticia dijo...

Saludos desde México y un abrazo.