miércoles, 28 de octubre de 2009

Ánimo vs. Kronos


Y no amanece mientras el Ánimo aguarda


a que la tarde se apague en el último rayo


abandonado como viejo navío sin dueño


sin otra maroma que la que al fondo le retiene.





A su alrededor inertes orillas gritan silenciosas


marcando el tedio de la absurda espera sin otro sentido


que la vuelta dé una moneda ya sin esperanzas,


donde su cara verdadera haga de su cruz un nuevo camino


por el que engañar un rato mas al testarudo destino.




Cree el Ánimo como lo haría el incrédulo Santo Tomás


mientras espera que sin esfuerzo todo quede atrás.


Mas sabe de los dioses inexistentes que ríen de su ilusión


sabiendo que estará perdido si solo confía en su corazón.






Ánimo que resoplas por dentro:


¡Ensilla el caballo, acopia arcabuz, ropera y daga!


¡Pon en marcha tu vida, no permitas jornada aciaga!







Kronos a ritmo del compás impasible dictará su sentencia,


sin importar el cuándo, pues él es el dueño de tal secuencia.


Kronos seguro, no lo dudes, arribará


pero presto y dispuesto te encontrará.

jueves, 15 de octubre de 2009

A los viejos dioses.

Navegamos aproados al viento que detiene tozudo el andar

tensas las escotas, largado el trapo por cazar algún nudo más.

¡Maldito viento! hijo de la tozuda realidad que al grito de todo atrás

nos detienes sin descubrir la causa de tu origen, el por qué de tu soplar.



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El viejo comandante apoyado observa su tripulación luchando sin parar

entre gritos y órdenes con sentido que chocan con la verdadera explicación

desconocida a quien nada quiere ver, salvo la que le dicta su razón.

Mientras, él mantiene la calma pues sólo él sabe que queda esperar.




Viejos dioses de mares ignotos en su nacimiento

¡dadme la clave que ya manifestasteis al viejo capitán

para que así mi alma navegue serena contra marea y viento!




Viejos dioses os demando desde mi imberbe soberbia:

¡hacedme viejo para olvidar este escaso andar

que es empujar con fe sin resulta, para así sin ella terminar!







martes, 6 de octubre de 2009

Polvo en el Viento


Polvo que lleva el viento desde lejanas arenas del desierto
formando nubes que aturden el pensamiento fugaz
dando paso al recuerdo que de borrar se siente incapaz
sobre la piel tiznada por su impronta antes de ver su ánimo muerto.

Olvida su viejo talismán perdido sin remedio en el marasmo moral
que la vista del humano temporal le asola con solo observar
tiempos perdidos en viejas batallas por razones que ha de olvidar
aunque la trinchera se aferre sobre su parálisis de manera brutal.


Gris amanece bajo la nube del polvo que impávido permanece,
Su alma no encuentra calma que la devuelva al camino
de alambradas sembrado dejando alma y vida con incierto destino.

Días de oro pasados, por más que deseados ya solo recordados
Cartas en su tinta corrida por muchas más veces imaginada
mientras sus lágrimas son ya rio salado junto a las de los demás soldados.