jueves, 15 de octubre de 2009

A los viejos dioses.

Navegamos aproados al viento que detiene tozudo el andar

tensas las escotas, largado el trapo por cazar algún nudo más.

¡Maldito viento! hijo de la tozuda realidad que al grito de todo atrás

nos detienes sin descubrir la causa de tu origen, el por qué de tu soplar.



Eliminar formato de la selección
El viejo comandante apoyado observa su tripulación luchando sin parar

entre gritos y órdenes con sentido que chocan con la verdadera explicación

desconocida a quien nada quiere ver, salvo la que le dicta su razón.

Mientras, él mantiene la calma pues sólo él sabe que queda esperar.




Viejos dioses de mares ignotos en su nacimiento

¡dadme la clave que ya manifestasteis al viejo capitán

para que así mi alma navegue serena contra marea y viento!




Viejos dioses os demando desde mi imberbe soberbia:

¡hacedme viejo para olvidar este escaso andar

que es empujar con fe sin resulta, para así sin ella terminar!







1 comentario:

Alicia María Abatilli dijo...

Eres sabio, pero no eres viejo.
Los dioses escucharon tus ruegos.
Abrazos.
Gracias por este post.
Alicia