jueves, 31 de diciembre de 2009

Tenemos, Tendremos

Mas de cien razones, como cien vendavales

que pasan solos o unidos, en años con días y meses

bajo inclementes aguaceros en interminables lluvias

de vida trufada por rayos cabalgando a lomos de viles tormentas,

aturdiendo tu vista de avezado piloto en la vieja travesía vital

sobre la que hundes con firmeza el filo del tajamar.




Alma que nunca habrás de vender sin en verdad deseas triunfar

frente a quien como el viejo corcho usado tan solo pretende flotar,

acaba este año como un momento, pura copia de los que vendrán

buscando la mirada perdida que dejaste entre aquellas pupilas soñadas

que devuelvan tal sueño con mil palabras por tal alma añadidas.



Sueña, vive, corre y no dejes de volar triunfante ante el viejo Isaac,

sobrevuela sin pudor sobre lo que siempre deseaste alcanzar,

evitando que sea lo nuevo más que lo viejo si no es de verdad.

Achica el agua de los males que inundan el combés de tu ánimo

y destrinca cables y cabos que jamás sabrán otra cosa que amarrar

pues de la tierra serena nada vieron y de la mar por surcar nada desean mirar.


Hay esquinas que doblar, bares en los que entrar, palabras que escuchar,

mil y una mentiras que volver a encontrar

para seguir percibiendo la vida por la que poder bregar.





Buen  futuro, ilusión y confianza para todos

jueves, 17 de diciembre de 2009

Vuelta a la Mar, Vuelta a Soñar

Aferrado al gris plomizo de la torreta

como viejo puente de soñado bajel

brillan tus ojos a cada golpe de mar

que inunda tu rostro de agua y sal.



Jornadas de tedio entre humana soledad,

que de todos se hace en solemne hermandad.

Calmas insomnes de espera en noches de luz

hasta escuchar el rugir temible de la mar

enfurecida por vientos y  traicioneros deseos de mal.



Bravo Capitán, disfruta en tu navegar

enjuagando uno a uno días como millas recorridas

sin otro aliento que lograr un día con fuerte vendaval

por cada cien días henchidos de pura asfixia sin viento.

que tu valor y pasión tal día  lo dará siempre como ciento.




A vos os digo vieja Vida perdida por recuperar

¡Dadme el mando de un buque

y en nada de mi os habréis ya de preocupar!




jueves, 10 de diciembre de 2009

Vientos que sopláis

Vientos que sopláis donde mi alma respira,

regalo caprichoso de los viejos dioses irredentos

de mil formas nombrados por el hombre imaginario,

superados en todo por la tormenta y su origen incierto

que sin desear hacen de su piel un inesperado sudario.



Odre que roto los devuelve al cielo donde pacientes aguardan.

Frio o dulce, Boreal o Céfiro, nombres que así dan fe a quien la busca

por creer saber desde su origen el color invisible de sus calmas

mientras ellos amenazan galernas  y tú preparas tus cuadernas

agitado por verte acabado ante la recia y inminente borrasca.



Gregal y Maestral como hermanos escoltando al Septentrión

observan a poniente y levante enfrentados por la estima de Poseidón

mientras la mano y el alma se aferran a la escota y la fe que calma.







Viejo odre por hombres rasgado,

Vieja humana ignorancia de su pobre importancia

Para siempre sufrida por lograr embocar el camino adecuado.