jueves, 30 de diciembre de 2010

Quisiera que mi voz fuera tan fuerte

Quisiera que mi voz fuera tan fuerte

que arruinara nuestra vieja muralla invisible

encontrarte donde se que estás sin atreverme por creerlo imposible

para poder al fin verte sin más riesgo que mi propia suerte.



Quisiera verte, tocarte mientras sueño

en mil mundos perdidos al fin encontrados

mientras percibo tus pies en la cubierta de mi nave embarcados

para surcar el tiempo que nos resta ya sin dueño.



Retumbando entre miradas frustradas

gritos silenciados entre viejas reglas escritas

sobre corazones por tales preceptos así domados.






Rompiendo si piedad el camino marcado

amando sin límite, sin trampas que lo compriman

por un sueño sentido entre dos miradas que como una caminan.



Dura es su voz pero intenso su sentimiento, escuchadlo

sábado, 18 de diciembre de 2010

Ganando barlovento



Imaginando me encuentro
sin encontrar ese viejo momento
en el que decirte   desde dentro lo que siento
pues no navega ya mi nave contra tu viento.



 Brisa tan fuerte como el  huracán propio
cargado de  rémoras  engarzadas de miedos
empeñados en ganar el barlovento de tu corazón
mientras brillan tus ojos sin siquiera ver tu reflejo
por saberme pequeño  ante ti sin remisión.

Golpean  mares de distintas formas
sin ganas unos, con deseo  los otros
desbordando mis pequeños  imbornales
ahítos por no saber cómo digerir
tanta  mar en forma de ingentes caudales,
realidades ocultas tras capas  vestidas en falsas verdades.

Difícil  mantener el viaje con  rumbo verdadero
que más sencillo sería abatir  derivando
al viento que común predomina sin rival.
Mas pulmones tengo, con  ellos  insuflo
sin  otra estima que el arribo a tu corazón,
puro Enigma, debate que abruma  el cálculo y la razón
con que  enfilar proa y  aparejo
de este amoratado  músculo desengañado
por  no saber nunca cuál es el verdadero cabo
donde dar la virada por  fin a este corazón.

Vivo  en la mar pura de la imaginación
arribando entre sueños de vigilia
a la rada de tu corazón
¿Será real algún día tal  sueño sin razón?
No importa,  como verdadero viento siempre soplará
y así  mi nave  en  lucha  mantendrá,
tratando  de allí largar el ferro para al fin alli recalar.


">

domingo, 28 de noviembre de 2010

Veintiocho

Numero mágico, cifra letal,

de estelas vencidas por vientos humanos

soplando exultantes al sentirlos cercanos.

Explosión incierta de futuros presagios

por cumplirse sin aún apenas comenzar

sobre el rumbo tomado por fin sin artificio e instrumento

desconcertado por el cambio en insistente lamento.



“Bigotes” de espuma brotando enhiestos sobre roda rasgando la vida

como perenne tela de agua y sal pendiente siempre de dibujar

desde esta nave partiendo aguas a boga de combate sin deseo de ciar

por mas que negros barros baldíos osen frenar su andar.

Orgullosa la amura refleja mil destellos de la luna en cada gota

impelida desde el interior ya sin esa cadena como verdad que agarrota

reduciendo a pecio sin el oportuno gesto que a cualquiera honra

de ser hundido tras combate a pecho  sin deshonra.



No hay ya estelas a las que reprochar

tan solo recaladas donde poder recordar

la geografía de sus sonrisas,

ocultas por humos entre pieles sentidas

cargadas del deseo por luces y su incierto alumbrar.



28 es el número,

no lleva hora ni conoce su Destino

mas su bandera ya flamea

para siempre en mi nave soberana

sin otro dictado que el de su alma aun espartana

ensanchando de cuadernas a cuadernales antes contritos,

ahora verdaderos espacios de luz y sueños ahítos.



Viejos momentos, nuevos proyectos

maravillosos por sentirlos.

Vividos los unos

por vivir los otros.



Gracias por haberlos hecho,

olvidados quedan los que no llegaron.

Mar avante, sin perder un instante

sin olvidar que dos fuimos y en uno nos convertimos

que navegamos porfiando malos mares y recios temporales

para dos volver a ser

que con la misma pasión habrá que ver

lo que devengue quien rige los destinos desde el mismo nacer.



Buena mar tengas allá donde el viento de tu corazón te lleve

Buena mar me lleve a mí,

¿Dónde?

Donde el viento desee, delante del Destino, por siempre.


El paso ya está dado



lunes, 15 de noviembre de 2010

¿Dónde estás?



¿Dónde estás?
No encuentro tu sonoro crepitar
escondido bajo las hojas del mismo mar
en cada otoño que marca la cadena
del hombre con su  viejo engaño
por perder la razón
cuando ve morir su corazón
entre lamentos  ante la estela  de su decisión.


¿Dónde estás?
Eterna mirada silente
sin marcas, sin encontrar el puente
que traspase tu luz sobre esta terrible oscuridad.
Mientras, escucho voces
que me guían,
que me  ayudan,
que me dicen
los “porqués” de cada explicación
tornando al gris taciturno del negro sin compasión.

¿Dónde estás?
Cuando te encuentro te vas
pues si te avistan mis ojos
sabes  que me hundo sin más,
por no saber,
por no poder,
por no encontrar
la forma de tu esencia alcanzar.

Navega nave de mis destinos
cazando el viento sin pudor
con el ansia de  tu silueta ganar,
así estallará sin tregua  mi corazón
solo, aferrado a las cabillas de mi timón.



martes, 9 de noviembre de 2010

Expreso de vieja primavera



Expreso de vieja primavera siempre nueva

como el ojala de la nieve en retirada

que funde sus estrellas en triste agua helada

arrastrando el sedimento insoluble del recuerdo sin habla.



Andén vivo que palpita en la espera

mientras su vida no alcanza entre presentes

gritando ausente recordando el olvido encontrado,

dejando lenta a la paz guerreando por lograr ser la dueña

de las inciertas almas, moribundas por saberse eternas.




Expreso cargado de ilusión como aquella primavera

tan joven como la soledad reencontrada sobre un viejo jardín,

piafando majestuoso como metálico caballo detuviste tu andar

sobre el vivo andén de tu misma alma quebrada

sin luces ni señales, lejana de expresos ya superados

en nada y en todo deseados por sentirlos perdidos.


Silencio que interrumpe el vapor vivo de tu reluciente caldera

cargada de sueños y recuerdos por vivir en tu inminente cabalgar

sobre los mismos raíles vitales de la vida reencontrada,

esperando junto al andén que muere mientras sus átomos solidifican

expulsando el alma antes contrita por lo que pensaba merecer,

saltando sobre tu caldera, ardiente, quemando, silbando

sin saber por qué, sabiendo que es lo mismo si sigue él mismo.


Pura la soledad que sustenta el vivir en pura evidencia

sin otra razón mas que el nítido ver del interior

donde será sobre su adarve desde el que vigilar

el asedio eterno de las mesnadas del Destino.


Viejo tren detenido en mi pétreo andén,

no silbes, no partas, espera sin ansia ni desdén

por viejas estrellas que se conjuren sin fe.

No hay fecha, no hay lugar donde el alma detener

tan solo lo que tu ves.


















lunes, 1 de noviembre de 2010

Triste ruge la tempestad

Triste ruge la tempestad
como si su alma hubiera despertado,
como si   con la realidad se hubiera topado
mientras soñaba con el otro lado de la mar
creyendo así poderlo tocar.

Gris fue siempre el color  al que su esencia arrumbar
sin pensar, sin mayor revelación que infinitos  espejos y vidas
vistos como  olas que  le mostraban su acierto permanente.
Enfados y golpes que de  su propio viento iniciados
las  elevaba hasta que en nívea  espuma  las sentía reventar
llenas por la gula de saberse poderosas anclas sobre su mente.

Miedo a alcanzar el deseo escondido al parecer perdido,
al que nunca había renunciado en cada uno de sus bramidos
hundido bajos  sus valles tras las eternas  crestas
 en la  gris  existencia propia de huracán contenido.

Miedo como el ancla que garrea consciente de su poder
verdadero envite, pura contradicción de su propio crédito
sin fondeo, perdido  en el inmenso mar  de los gigantes
luchando sin saber por qué, sin tener la razón y su alcance
pues sus luces  se hundieron en la sangre de un corazón sin pálpito.


Triste ruge la tempestad
devorando vientos de lealtad
sin encontrar el empuje de la verdad.
Triste  ruge esperando sin esperar.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Huracán



Huracán de besos inconclusos

por nunca iniciados a pesar de ser imaginados

en esta mente calenturienta entre frios forzados

resistente al viento fuerte de tu aliento sobre mi voluntad.



Arrasas sin saberlo por llevarlo en tus letras

de palabras sin versos, de versos sin esfuerzos,

despegando en mi boca gritos sin amargura

caídos de la corriente vital que nos anula

por la tristeza persuadido de ser su retoño

entre tontuna y derrota

sin sentir el agua que me refresque desde tu boca.



Desangrada tu alma por lo que no sabes

esperas encontrar el camino sin el eterno mapa

escrito por quien nunca viajó al Lugar

temeroso de perder lo que no consiguió

sin jugarse la vida,

perdiendo todo al ganar la sonrisa.



Desde el viejo huracán de tus imaginarios besos

robados al tiempo cruel de lo pasado

eternamente deseo capear

mi amura ante tu ola,

mi cubierta bajo tu espuma,

mi piel junto a la tuya.


jueves, 9 de septiembre de 2010

Después de tu mirada...



No la habrá, mientras caminas,

mientras la isla que tu miras

te contempla en tu lento andar

sobre arenas vertidas desde la mar,

correos del devenir de tu propia existencia

tantas veces abandonada a su inercia.



No lo habrá mientras dos ojos te miren

como faros brillando entre oscura nocturnidad,

regalando lo que no puedes tomar.

Brisa sofocante entre el gris de la realidad

volcada en infinitos puntos imposibles de contar,

sudor perdido en esfuerzos de pura inutilidad

pues la carrera el mismo fin tendrá.



No habrá montaña, valle o rincón

donde mi pensar descanse por tu imaginar,

huellas de mis pasos te dirán donde me podrás encontrar

mientras estos sin detenerse te esperarán.

Siempre sin sombra, sin artificio que corrompa

lo que invariable y unido nadie lo separará jamás.



No habrá planeta, no habrá estrella, no habrá

muro de piedra que pueda con tus ojos mirando,

con tu mirada hablando sobre mi corazón encogido

sin reacción, triste y sin sentido por desear lo prohibido.



“No habrá montaña que lo cubra, ni tiempo que lo destruya”

jueves, 2 de septiembre de 2010

Quisiera que mi voz fuera tan fuerte...



Quisiera que mi voz fuera tan fuerte

que arruinara nuestra vieja muralla invisible

encontrarte donde se que estás sin atreverme por creerlo imposible

para poder al fin verte sin más riesgo que mi propia suerte.



...Quisiera verte, tocarte mientras sueño

en mil mundos perdidos al fin encontrados

mientras percibo tus pies en la cubierta de mi nave embarcados

para surcar el tiempo que nos resta ya sin dueño.



Retumbando entre miradas frustradas

gritos silenciados entre viejas reglas escritas

sobre corazones por tales preceptos así domados.



Rompiendo si piedad el camino marcado

amando sin límite, sin trampas que lo compriman

por un sueño sentido entre dos miradas que como una caminan.
 
 

sábado, 22 de mayo de 2010

En una borrasca

La nave hundida sobrepone sus miedos

mientras dulce recibe aguas de mil cielos

encapillando olas de sal y realidad por babor

devolviendo capas de viejas pinturas por estribor.


Rayos intempestivos arrojados con su carga en razón

dirigidos por el viejo San Telmo mirando al corazón,

Santabárbara de fuego, verdadero centro de pasión.


Inútil golpeo sobre la pasión en el puro corazón

mientras llueve, truena, golpea sin piedad

a la nave hundida sin forma ni opaca reflexión

como fantasma persiguiendo verdades

que son naves partiendo mares reales.


Vieja se siente esta nave

abigarrada en cien temporales

desengañada por descubrir lo conocido

mil años antes por ella misma ya sabido

mas siempre tapado por deber lo debido.






Sentir el viento en el rostro como verdad

aferrado al navío vital de la soledad

potente, fiero y seguro en su andar.

Rociones como verdadera compañía,

tal que pálpitos de corazones solitarios

unidos en la misma derrota vital.




“En una borrasca…
no es posible medir la frases”

sábado, 13 de marzo de 2010

Hoy Siento

A los viejos temores ya libertos

volando como espectros hacia otro lugar

donde aniden sin mas derechos

que los que su nuevo anfitrión les ose otorgar.


Hoy siento

Que quizá el fuego pueda alumbrar

lo que viejas cenizas trataban de cegar

mientras el corazón bandea entretanto su brega

por la herida y la cura en eterno combate vital.


Hoy siento

El aire lejano a un barlovento por ganar

al que no por más ceñidas en las velas del alma antes arribarán,

pues queda esta como nave a fil de roda del vigente soplar

mientras así escotas y trapo íntimo me afano en bracear.




Vive el cielo que hoy siento

Los buenos vientos que aún están por henchir éste alma,

conjunto de escotas, baos, viejos mástiles y eternas cuadernas,

que tan sólo desea retomar rumbo y demora de lo pasado

para ganar el barlovento por nunca antes mas deseado.

sábado, 6 de marzo de 2010

No queda sino batirnos

¡Maldito seáis destino aciago que asi me tengáis!

Vos no sois mas que quien os hizo que así os pese fui yo

por nacer vivo y con ganas de tal verbo en aguas romper.




Maldita sea la negra bola que viejos corsarios de muerte

traen sin otra maldad que su propia verdad

por batallar contra la cruda realidad resistente

sitiada, aferrada y maniatada.

Pero firme desde el viejo fuerte

que por su vida no caerá sin antes dar paso a la muerte.



Maldigo vuestras condiciones míseras por linsonjeras

pues la Verdad, con su aliada la real Voluntad habrán de triunfar.

Aunque la pica en coste y servicio

sea tan grande como la vieja hermana puesta en Flandes.




No haréis de mi, jodido Destino, un viejo héroe abatido,

vive el cielo que antes del motín sin bandera

pierdo en la contienda la vida entera,

Que siendo en buena lid, buen combate presento

mas a traición la vida contra la que mi pecho se plante

No será ya más que un viejo lamento.



Muerte sin vida es la propia vida de la muerte.

Vacío sereno y sin otro camino que el viejo pozo

amargo por el arrojo de mil piedras

ahítas por demandar tantos deseos conscientes

seco lo ha dejado, atrapado en su fútil deseo de ser gratuito gozo.

martes, 23 de febrero de 2010

Implosión

Sueños tronando sobre el desierto de arenas

trenzadas entre mil cables como tentáculos

cerrados a la espera de la explosión temida,

liberación brusca desde el ínfimo hueco

en el que por tanto tiempo penó guardada.



Puente de interminables brazos sensibles por humanos

aferrado a la tierra que lo sostiene ignorante

que del mundo inverso sobre el que como arcano soportaba

él era el sostén sin sentir por tal tropel en risas y algaradas.



Vieja escota de paciente y oriental tempo

con su roto y gastado as de guía

que al puente aferrado lo mantenía.

Desciende tu alma libre sin conocer su destino

sobre tal valle lejano al que siempre temiste caer.



Tiempo agrio por lo sentido,

luto por lo perdido entre lo ganado,

pues la gota en la lluvia es como el rio en la mar,

lo malo es mínima veta en la mina del bien.



Así el recuerdo aturde lo negro del mal

devolviendo lo humano, lo sentido, lo vivido…



Donde lo Bueno que siempre permanecerá.



Nada se pierde si se ha vivido

jueves, 18 de febrero de 2010

A ti,

A ti,



Soñoliento mortal de actitud escuchante

mientras el tiempo solitario transcurre

como gacela en volandas del viento frio y cortante.

Tú que abres los ojos para cerrarlos de nuevo

entre los silencios abruptos como regios acantilados

erguidos frente a desafiantes mares rebosantes de ruido.

Vivimos sin otro sentido que el de rendirnos

para avanzar sobre el escombro vertido

tras la leve, casi ingrávida interna conflagración.


A ti,

Que tímido te acercas sin atreverte a llamar

por los umbrales de puertas que sin dintel abarcan tu vida

hollando caminos tortuosos que en su rectitud anodina

no dejan mas salida que la de retornar

a la vieja curva cerrada,

dueña siempre del secreto

de quien conoce lo que sabe

mientras circunspecta espera del arbitrario azar

alcances tu correcta decisión.





A ti que buscas,

Miradas de ojos que no ven,

pasos de quienes desean parar,

gritos que te permitan escuchar.

A ti que pretendes sortear

el Dolor entre ríos de incomprensión

mientras la nave se aleja lenta y grave.

Gris desde su amura,

señalando el oeste por su proa incapaz

por no saber lo que ya intuye

en las viejas nubes que perennes abrigan

con sus lágrimas la decisión tomada sin más.


A ti, simplemente a ti.

miércoles, 20 de enero de 2010

De rios, lluvias y neblinas...

Ríos como mares entre mares enormes como océanos,


vidas que fluyen sin retornos posibles al origen añorado,

sueños partidos en la fe invertida por el mítico “El Dorado”.

Ríos mostrando que llegaremos al límite si en verdad amamos.


Cae la lluvia firme, apagando soles de viejas emociones,

que bajo el puente como neblina leve y traslúcida se refugian

mientras esperan temblando que mil gotas de dolor

terminen en su impío golpear tantas veces alcanzando

a la vida detener, la paz anular, las ilusiones romper.



Bajo ella el rio fluye, brotando del Alfa sin el Omega conocer,

sereno, con el leve arrullo de la paz inherente en su interior.

Ruido que no cesa, gotas que mueren sobre semejante caudal

demostrando que nada son si las dejas partir,

que nada serán y así quedarán como parte del rio que sigue sin más

con el destino tejido por el mismo en su finito avanzar.







Suave, serena y en paz la neblina leve se decide al fin,

como tal se siente y como tal se sumerge sin dolor

entre las aguas hermanas del rio reparador

que es la propia vida en su recorrer sin pudor

los meandros, remansos, rápidos y cascadas

formando la vida como rio liberador.