domingo, 26 de septiembre de 2010

Huracán



Huracán de besos inconclusos

por nunca iniciados a pesar de ser imaginados

en esta mente calenturienta entre frios forzados

resistente al viento fuerte de tu aliento sobre mi voluntad.



Arrasas sin saberlo por llevarlo en tus letras

de palabras sin versos, de versos sin esfuerzos,

despegando en mi boca gritos sin amargura

caídos de la corriente vital que nos anula

por la tristeza persuadido de ser su retoño

entre tontuna y derrota

sin sentir el agua que me refresque desde tu boca.



Desangrada tu alma por lo que no sabes

esperas encontrar el camino sin el eterno mapa

escrito por quien nunca viajó al Lugar

temeroso de perder lo que no consiguió

sin jugarse la vida,

perdiendo todo al ganar la sonrisa.



Desde el viejo huracán de tus imaginarios besos

robados al tiempo cruel de lo pasado

eternamente deseo capear

mi amura ante tu ola,

mi cubierta bajo tu espuma,

mi piel junto a la tuya.


jueves, 9 de septiembre de 2010

Después de tu mirada...



No la habrá, mientras caminas,

mientras la isla que tu miras

te contempla en tu lento andar

sobre arenas vertidas desde la mar,

correos del devenir de tu propia existencia

tantas veces abandonada a su inercia.



No lo habrá mientras dos ojos te miren

como faros brillando entre oscura nocturnidad,

regalando lo que no puedes tomar.

Brisa sofocante entre el gris de la realidad

volcada en infinitos puntos imposibles de contar,

sudor perdido en esfuerzos de pura inutilidad

pues la carrera el mismo fin tendrá.



No habrá montaña, valle o rincón

donde mi pensar descanse por tu imaginar,

huellas de mis pasos te dirán donde me podrás encontrar

mientras estos sin detenerse te esperarán.

Siempre sin sombra, sin artificio que corrompa

lo que invariable y unido nadie lo separará jamás.



No habrá planeta, no habrá estrella, no habrá

muro de piedra que pueda con tus ojos mirando,

con tu mirada hablando sobre mi corazón encogido

sin reacción, triste y sin sentido por desear lo prohibido.



“No habrá montaña que lo cubra, ni tiempo que lo destruya”

jueves, 2 de septiembre de 2010

Quisiera que mi voz fuera tan fuerte...



Quisiera que mi voz fuera tan fuerte

que arruinara nuestra vieja muralla invisible

encontrarte donde se que estás sin atreverme por creerlo imposible

para poder al fin verte sin más riesgo que mi propia suerte.



...Quisiera verte, tocarte mientras sueño

en mil mundos perdidos al fin encontrados

mientras percibo tus pies en la cubierta de mi nave embarcados

para surcar el tiempo que nos resta ya sin dueño.



Retumbando entre miradas frustradas

gritos silenciados entre viejas reglas escritas

sobre corazones por tales preceptos así domados.



Rompiendo si piedad el camino marcado

amando sin límite, sin trampas que lo compriman

por un sueño sentido entre dos miradas que como una caminan.