sábado, 18 de diciembre de 2010

Ganando barlovento



Imaginando me encuentro
sin encontrar ese viejo momento
en el que decirte   desde dentro lo que siento
pues no navega ya mi nave contra tu viento.



 Brisa tan fuerte como el  huracán propio
cargado de  rémoras  engarzadas de miedos
empeñados en ganar el barlovento de tu corazón
mientras brillan tus ojos sin siquiera ver tu reflejo
por saberme pequeño  ante ti sin remisión.

Golpean  mares de distintas formas
sin ganas unos, con deseo  los otros
desbordando mis pequeños  imbornales
ahítos por no saber cómo digerir
tanta  mar en forma de ingentes caudales,
realidades ocultas tras capas  vestidas en falsas verdades.

Difícil  mantener el viaje con  rumbo verdadero
que más sencillo sería abatir  derivando
al viento que común predomina sin rival.
Mas pulmones tengo, con  ellos  insuflo
sin  otra estima que el arribo a tu corazón,
puro Enigma, debate que abruma  el cálculo y la razón
con que  enfilar proa y  aparejo
de este amoratado  músculo desengañado
por  no saber nunca cuál es el verdadero cabo
donde dar la virada por  fin a este corazón.

Vivo  en la mar pura de la imaginación
arribando entre sueños de vigilia
a la rada de tu corazón
¿Será real algún día tal  sueño sin razón?
No importa,  como verdadero viento siempre soplará
y así  mi nave  en  lucha  mantendrá,
tratando  de allí largar el ferro para al fin alli recalar.


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