lunes, 17 de enero de 2011

Repleto el Sol... como la vida



Es el sol que repleto de ti me contamina

luz como misterio ardiente de bendita locura

sin esperas que reduzca el gran día con su ventura

por ser sincero, por lanzar sin retorno

la verdad desde dentro naciente, noble y viva.



Caridad imploraba este corazón perdido

entre rumbos olvidados sobre la carta de su lento navegar

hasta que el viejo pabellón al corso y sin patente

izó sobre su popa presumiendo orgulloso en su flamear.



Mientras, los días sin repuesto caen sin piedad

pintados por pensamientos traspuestos disfrazados de realidad,

volatilizados por huracanes de sueños combatientes de felicidad

tras batalla entablada sin resuello

sobre mares de olas cargados de espuma de libertad.



Perdida la batalla tragados por semejante espuma,

cargada de imaginarios besos que nunca se han dado,

viejos por largo tiempo deseados,

hermosos y tiernos por poder llegar a ser dados,

espera el corazón tenso como el cable que soporta el puente

aferrado a tu risa perdida sobre un mar en tu mirada

que verdadero cielo haga de tu boca el puerto

al que como nave cargada de musas

despierte el sueño de vigilia ha mil años  vivo en mi

al arrullo de febriles instantes rebosantes de felicidad.



Navega este navío viejo por antiguo que muere si no lo matas

pero que mataría si te mueres frente a océanos de mediocridad,

partiendo mares de olas escondidas entre los pliegues de tu piel

sin saber el rumbo, dejando a la vieja brújula del corazón

que así enfile su proa hacia tu sonrisa mientras clarea su estela

sin miedo a lo que tanto la vida como el tiempo osen deparar.




1 comentario:

Alicia María Abatilli dijo...

Y que los miedos se pierdan, con el sol no saben cómo entrar.
Un abrazo.
Alicia