martes, 15 de febrero de 2011

La maleta de los sueños



Pervivo mirando  la olas batiendo
frente a la piedra y el hierro de San Lorenzo.
Cómo sin prisa lo van encogiendo
en su osadía y valor, por su firme resolución
de alcanzar el final  eterno e inacabable
donde  al fin descansar de semejante misión.

Recojo un objeto flotante entre  espumas y mares
a esta rada con suavidad varado
por el soplo caprichoso de un destino,
indefinido e indefinible en su materia y  poderes
que me atrapa, que me transmite  fuerza  y sino.

Te veo tras ella, borrosa y desdibujada
por  vidas  repletas de dudas vertidas
sobre una mar fútil y  empantanada
donde no hay abrazos sin atribulada mirada.

¡Ábrela!
no dudes, no llores, no huyas
es tu Destino  el que aguarda ahí dentro
donde siempre llueve sin amarguras
donde las luces destruyen el interior oscuro
entre destellos alegres de amores  sin dudas.

Cógete de su asa libre,
de su cuero cuarteado por mil manos
encontradas, aferradas y   perdidas
entre tantos años vividos
por semejante objeto libre de miedos.
Ligera como una pluma
empujada por tu viento sin saberlo
sabrás que al fin la atrapas
cuando su luz brillante te confunda
devolviendo a tu ser esa duda profunda
que es el querer recordado,  a flote y sin miedo.



Vieja maleta de los sueños nunca perdidos
tantas veces añorados
en encuentros por tiempo  ignorados
por no saber, por no encontrar la clave
que derrumbe su blindado cierre.
Flotando sobre su piel
resistes mientras sobrevives
en el mar  insolente de  la decepción.
Aquí tienes tu llave,
encontrada en el profundo valle
donde reside tu corazón.

2 comentarios:

Ali dijo...

Abrid la maleta con la llave entregada
y cegados los ojos por su luz contenida
liberad vuestra alma de su cárcel oscura

Ali dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.