sábado, 5 de marzo de 2011

Desconexión,


Tinta rayadora de un papel vacío
sobre el que hacer brillar un día sombrío
donde la mar sola llore lágrimas de sal
sobre rocas como escollos del Tiempo inmortal.

Miedos perdidos entre recuerdos por olvidar
acostados en el lecho del cielo al revés
donde la noche solo es el amanecer,
donde la lluvia  son lágrimas por no perder
fiestas que arrullan baldías artificios sin luz.

Perdidas las horas en la dignidad inventada
tras la nueva y radiante norma,
 tan vieja como la recién borrada
 por lejana una, por falsa la otra
del verdadero arrullo de la vida y su sed de vivir.

Amor, impulso, libertad sin miedo, vida;
rumbos perdidos por no haberlos tomado,
derrotas imaginadas, temidas y al fin encontradas
sin explorar los interiores del fin en su alma
repleta de flores sin  secretas sonrisas
donde los golpes de suerte solo escriben el cuento
de la fortuna falsa  y destructora del corazón.



Vuela la nave en pura desconexión
de este planeta  rotando en su deriva
sin destino ni razón por la que postrar tu rodilla.
Miles de estrellas acuden a la partida
donde no existe retorno ni bandera por la que regresar
a semejante mundo sin tiempo ni verdadero lamento.
Se acaba ya el oxígeno, no habrá sonido sin  él.

Soledad compartida para siempre
a los mandos de esta nave vital
en la que tú solo podrás ser su capitán.

Sueña siempre despierto
  y nunca estarás solo.
Sueño que tú puedas soñar pues esta vida es solo eso...
Un sueño, tu sueño

2 comentarios:

Alicia María Abatilli dijo...

Un gran sueño, amigo mío.
Sin soledades.
Te dejo un abrazo.
Alicia

Alicia María Abatilli dijo...

Y por dónde andás???
Te dejo un abrazo.
Se extrañan tus poesías.
Alicia