jueves, 11 de agosto de 2011

La paloma del Arca. (La otra...)


Cuál es la rama que dibuja ese olivo
dónde está la paloma que partió del Arca,
la que nunca volvió, la que todo lo abandonó
entre los cielos húmedos de la Soledad y el Olvido.

Picados en barrena sin miedo al golpe que vendrá
alzando el vuelo como niño  subiendo una escalera.
Maíz silvestre, agua de los ríos agrestes
entre corazones valientes sin ramos ni cadenas.

Luz permanente en su inquieto planear
sobre aires en forma de ríos sin buscar la mar
como amor al que amar por no poder en ella desembocar,
diluyendo el ser sobre su no ser por no querer ver.

Coloreadas sus alas por el azul de la osadía
camuflada de cielo ante la tierra baldía
mantiene su vuelo en su mirada borrosa
por aguas  de sal producidas ante lo que siente como herejía.



Nunca volvió a la  enorme casa flotante.
Decidió no regresar al mundo real de la falsedad
donde el sol tiene hora y la luna sufre por mostrase plena.
Olvidada reside en cada corazón que guarde un trozo de alma
tratando de volar con quien no sepa lo que  con él le aguarde.

domingo, 7 de agosto de 2011

Sueños entre nubes



Ausencias cargadas por el viento de la frustración
luces pagadas a ritmo de campo de concentración
en la mente perdida por no  desclavar la cruz de la resignación
húmeda del sudor que ansía  una ola  que inunde el corazón.

Impotencias, falta de comprensión escondida entre tus  calles
plagadas del tráfico entre semáforos con el rojo clavado
mientras sus gases asfixiantes  cierran las ventanas del corazón
por no morir, muriendo,
por no perder perdiendo.

Aferrado a las cabillas de un timón de niebla envuelto
sin rumbo claro sobre las luces del eterno puerto,
imán perverso  sobre su ánimo sin fuerza.
Recogido el trapo, descansa aparejado y presente amarrado,
inmóvil en la dársena de lo antiguo por bien sabido,
dramático pero sin esfuerzo por claro compartido.

Maldito el Destino como guardamuelle frustrado,
brillante se sabe  frente a la presa en forma de nave.
Recogido el pelo mientras las nubes pasan sin detenerse
como señoras esperando se alce en hilos de sueños,
cabellos de sol  escondido  en su tacto ya perdido
mientras las nubes cargadas de viento ya  se dejan cazar
en las velas del viejo barco que aún no existe
pero  a ser sueño roto como  viejo templario resiste.



Viejo Sueño Loco. "El Holandés"