Sueños tronando sobre el desierto de arenas
trenzadas entre mil cables como tentáculos
cerrados a la espera de la explosión temida,
liberación brusca desde el ínfimo hueco
en el que por tanto tiempo penó guardada.
Puente de interminables brazos sensibles por humanos
aferrado a la tierra que lo sostiene ignorante
que del mundo inverso sobre el que como arcano soportaba
él era el sostén sin sentir por tal tropel en risas y algaradas.
Vieja escota de paciente y oriental tempo
con su roto y gastado as de guía
que al puente aferrado lo mantenía.
Desciende tu alma libre sin conocer su destino
sobre tal valle lejano al que siempre temiste caer.
Tiempo agrio por lo sentido,
luto por lo perdido entre lo ganado,
pues la gota en la lluvia es como el rio en la mar,
lo malo es mínima veta en la mina del bien.
Así el recuerdo aturde lo negro del mal
devolviendo lo humano, lo sentido, lo vivido…
Donde lo Bueno que siempre permanecerá.
Nada se pierde si se ha vivido



Por ese bondad que se viste de eterno.
ResponderEliminarEl recuerdo borra lo sepultado en el gris-tristeza
Bella entrega.
Felicitaciones.
me encanta que te guste Platero y tu, mi libro de la niñez...un abrazo fuerte...
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