¿Dónde estás?
No encuentro tu sonoro crepitar
escondido bajo las hojas del mismo mar
en cada otoño que marca la cadena
del hombre con su viejo engaño
por perder la razón
cuando ve morir su corazón
entre lamentos ante la estela de su decisión.
¿Dónde estás?
Eterna mirada silente
sin marcas, sin encontrar el puente
que traspase tu luz sobre esta terrible oscuridad.
Mientras, escucho voces
que me guían,
que me ayudan,
que me dicen
los “porqués” de cada explicación
tornando al gris taciturno del negro sin compasión.
¿Dónde estás?
Cuando te encuentro te vas
pues si te avistan mis ojos
sabes que me hundo sin más,
por no saber,
por no poder,
por no encontrar
la forma de tu esencia alcanzar.
Navega nave de mis destinos
cazando el viento sin pudor
con el ansia de tu silueta ganar,
así estallará sin tregua mi corazón
solo, aferrado a las cabillas de mi timón.



Esa búsqueda que te toma de la mano y se sienta a charlar contigo.
ResponderEliminarAlicia