Ausencias cargadas por el viento de la frustración
luces pagadas a ritmo de campo de concentración
en la mente perdida por no desclavar la cruz de la resignación
húmeda del sudor que ansía una ola que inunde el corazón.
Impotencias, falta de comprensión escondida entre tus calles
plagadas del tráfico entre semáforos con el rojo clavado
mientras sus gases asfixiantes cierran las ventanas del corazón
por no morir, muriendo,
por no perder perdiendo.
Aferrado a las cabillas de un timón de niebla envuelto
sin rumbo claro sobre las luces del eterno puerto,
imán perverso sobre su ánimo sin fuerza.
Recogido el trapo, descansa aparejado y presente amarrado,
inmóvil en la dársena de lo antiguo por bien sabido,
dramático pero sin esfuerzo por claro compartido.
Maldito el Destino como guardamuelle frustrado,
brillante se sabe frente a la presa en forma de nave.
Recogido el pelo mientras las nubes pasan sin detenerse
como señoras esperando se alce en hilos de sueños,
cabellos de sol escondido en su tacto ya perdido
mientras las nubes cargadas de viento ya se dejan cazar
en las velas del viejo barco que aún no existe
pero a ser sueño roto como viejo templario resiste.
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| Viejo Sueño Loco. "El Holandés" |


"desclavar la cruz de la resignación", cuánto dices en tan pocas palabras, Josu.
ResponderEliminarNada de resignación, a luchar, a luchar, que todo comienza otra vez.
Te dejo un abrazo, querido amigo.
Alicia